Como ya sabemos, en la evolución
de la educación existen múltiples tendencias metodológicas, en las cuales
los docentes basan el aprendizaje dependiendo de las demandas y
exigencias del grupo clase. Referente a esta evolución, cabe
destacar que, al igual que el material didáctico tradicional ha ido cambiando
al mismo tiempo que se ha ido creyendo en unas tendencias u otras, los recursos
digitales que podemos encontrar, también lo han hecho. Estos están bajo el
influjo de las diferentes tendencias educativas.
Al adentrarnos un poco más en
este tema, nuestra sorpresa (“sorpresa” porque nunca antes nos habíamos
planteado las relaciones existentes entre los recursos digitales y las metodologías)
ha sido el hecho de conocer que recursos, como por ejemplo el JClic, están
basados en una tendencia conductista. Respecto al conductismo, nuestra
opinión es que debería tener aplicaciones contadas en educación.
Nos referimos a aplicaciones contadas, porque no se puede desestimar por
completo, ya que en algún caso es adecuada. Volviendo a este tipo de recursos
educativos, el alumno hace y repite ejercicios/juegos y el software te premia o
te sanciona: si aciertas sigues y si no vuelves atrás. Es decir, aquí el uso de
las tics no ha servido más que para trasladar lo que se hacia en la fichas a la
pantalla… y esto no es lo que esperamos de la implantación de las TICS en el
aula. Si algunos pensaron que esto podría mejorar la enseñanza o sustituir al
profesor, para nosotras es impensable, al menos de este modo. Personalmente,
para nosotras, esto es un claro ejemplo de tareas que pueden llegar a aburrir a
muchos de los alumnos a pesar del uso de las nuevas tecnologías en el aula.
Por todo esto, como futuros
docentes, se nos añade otra función: es importante saber detectar con qué
metodología está relacionada esa herramienta educativa, para valorar si el
recurso responde a las necesidades e intereses de cada uno de los alumnos.
Después del conductismo viene el cognitivismo.
Este modelo va evolucionando hasta llegar al tan conocido constructivismo donde
el alumno explore, investigue, elabore su material y, lo más importante que
nosotras consideramos, que pueda acceder fácilmente a la generalización, que
pueda trasladar todo aquello aprendido a la vida diaria, porque al fin y al
cabo, es de lo que se trata.
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| Fuente: http://www.utopiayeducacion.com |
Reflexionando sobre esta
tendencia actual, nos planteamos cómo incluir las TIC en todo esto. Nos detenemos
a pensar y nos damos cuenta que la primera pregunta no es ¿Cómo?, sino ¿Por qué
usarlas? Y contestar a esto no es fácil. Sin habernos adentrado, todavía, demasiado en el tema que
plantea esta cuestión, se nos ocurre que se deben usar porque se trata de un
factor motivante y significativo para los alumnos; porque para ellos puede que
la tecnología esté relacionada con aspectos lúdicos y… ¿por qué no acercar lo
lúdico a la enseñanza? Así, creamos
ambientes distendidos que facilitan el aprendizaje. De todos modos, no
perdamos de vista nuestro objetivo principal, que es crear una
enseñanza/aprendizaje activo. El uso por el uso no va a enriquecerla. Para ello
tenemos ejemplos del uso de las nuevas tecnologías en el trabajo por investigación y por proyectos. Es fascinante ver a los niños tan autónomos
y con tanta seguridad trabajando de esta forma. De este modo, es como podemos
hacer hueco a los diferentes niveles y habilidades.
Ahora solo esperamos seguir
aprendiendo durante estas sesiones para poder contestar a estas preguntas con argumentos
más sólidos.